Por Susana Silva, Líder TP Trayectorias Formativo-Laborales de Fundación Chile
El informe Education at a Glance 2026 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) vuelve a poner a Chile frente a un espejo incómodo en educación: uno de cada cuatro docentes (23,4%) de establecimientos públicos ejerce con procesos de habilitación pendientes, más del doble del promedio de los países OCDE, que llega al 9,1%.
Y si bien la cifra enciende las alertas, confirmando este y otros déficits previamente diagnosticados, si nos enfocamos en la realidad de la Educación Media Técnico-Profesional (EMTP), la situación es aún más preocupante: más del 60% de sus 6.066 docentes no cuentan con formación pedagógica formal (MINEDUC, 2025).
El desequilibrio se ha ido agudizando: de los cerca de 2.500 docentes que ingresaron a la EMTP entre 2021 y 2025, solo el 7% tenía título de profesor, frente al 78% en la formación general.
En los liceos TP, muchos docentes de especialidad llegan desde el mundo productivo. Son técnicos, ingenieros y profesionales de áreas como la salud o el agro, que conocen su oficio y las exigencias de los sectores donde sus estudiantes se desempeñarán. En muchos casos, las herramientas pedagógicas las construyen mientras ejercen.
Aunque esas trayectorias son una fortaleza, está demostrado que la carencia de formación pedagógica (con dominio de metodologías de enseñanza, medidas de interacción, gestión del aula, etc.) constituye una barrera que impacta directamente en la educación de los estudiantes, en el desarrollo de sus habilidades y en sus futuras oportunidades. Diversos estudios internacionales han probado que la calidad del profesorado es un factor crucial en el aprendizaje.
A ello se suma que las oportunidades de capacitación nacional para docentes TP son prácticamente inexistentes, en un ámbito donde el índice de vulnerabilidad ponderado de sus estudiantes es del 90%, lo que puede significar una complejidad adicional en la enseñanza.
Frente a este escenario, desde Fundación Chile decidimos tomar acción y en abril pasado pusimos en marcha TEKNA, un programa piloto desarrollado con el apoyo de BHP Foundation, en 47 liceos TP de las regiones de Atacama, Coquimbo y Valparaíso. El programa fortalece las capacidades pedagógicas de docentes de especialidad con foco STEM, en alianza con instituciones del sistema educativo finlandés (Universidad de Tampere y Tredu), que es reconocido por la excelencia de sus profesores.
La apuesta es por un modelo sostenible y escalable, que instale las capacidades en los propios docentes, mentores y equipos de los liceos, y no genere dependencia de expertos externos.
El diagnóstico de la OCDE es claro y Chile no puede darse el lujo de leerlo como una cifra más. En la EMTP, donde se educa buena parte de la fuerza laboral técnica que el país necesita, formar a quienes forman es la inversión más directa en la empleabilidad de miles de estudiantes y el futuro productivo de nuestro territorio.

