Dra. Andrea Mahn Osses: “Nuestro desafío ya no es solo generar más conocimiento, sino lograr que ese conocimiento llegue antes y mejor a quienes pueden transformarlo en desarrollo para el país”

 

«Vicerrectoría de Investigación, Innovación y Creación» (VRIIC).Universidad de Santiago de Chile

La investigación, la innovación y la transferencia tecnológica se han convertido en elementos fundamentales para responder a los desafíos productivos, sociales y ambientales que enfrenta Chile. En este escenario, las universidades cumplen un rol estratégico como generadoras de conocimiento, formadoras de capital humano y articuladoras entre la academia, el Estado, la industria y la sociedad.

Desde su posición como Vicerrectora de Investigación, Innovación y Creación (VRIIC).de la Universidad de Santiago de Chile, la Dra. Andrea Mahn Osses aborda los principales desafíos que enfrenta el ecosistema de ciencia, tecnología e innovación, destacando la importancia de fortalecer la vinculación con el sector productivo, impulsar la participación femenina en áreas STEM y preparar a las nuevas generaciones para un escenario marcado por la inteligencia artificial y la transformación digital.

Investigación e innovación con impacto

La investigación y la innovación son pilares fundamentales para el desarrollo del país. ¿Cuáles son hoy las principales líneas estratégicas que impulsa la Vicerrectoría para fortalecer la transferencia tecnológica y su impacto en la industria chilena?

La investigación y la innovación son fundamentales para enfrentar los desafíos del país, pero su verdadero valor se alcanza cuando generan impacto en la sociedad. Por eso, desde la Vicerrectoría estamos fortaleciendo un ecosistema que integra investigación de excelencia, protección de la propiedad intelectual, transferencia tecnológica, emprendimiento de base científico-tecnológica y una vinculación más temprana y estrecha con la industria y el sector público.

Asimismo, estamos promoviendo la colaboración interdisciplinaria y el desarrollo de alianzas estratégicas, porque los grandes desafíos actuales requieren soluciones construidas desde distintas disciplinas y en conjunto con los actores del ecosistema de innovación.

Nuestro desafío ya no es solo generar más conocimiento, sino lograr que ese conocimiento llegue antes y mejor a quienes pueden transformarlo en desarrollo para el país.

Mujeres que avanzan en ciencia y tecnología

La participación de las mujeres en ciencia, tecnología, ingeniería e innovación continúa creciendo. Desde su experiencia, ¿qué avances observa en la incorporación de mujeres en estos ámbitos y qué desafíos persisten para alcanzar una mayor equidad?

Hemos avanzado de manera significativa. Hoy vemos cada vez más mujeres liderando proyectos de investigación, centros, iniciativas de innovación y emprendimientos de base científico-tecnológica, lo que demuestra que el talento femenino está ocupando espacios de creciente liderazgo.

Sin embargo, persisten desafíos importantes. A medida que avanzamos en la carrera académica y científica, la participación de las mujeres disminuye en los cargos de mayor responsabilidad y en los espacios donde se toman decisiones estratégicas.

Por eso, el desafío ya no es solo incorporar más mujeres a las disciplinas STEM, sino también asegurar que tengan las mismas oportunidades para desarrollar sus trayectorias, acceder a liderazgo, financiamiento y redes de colaboración.

La equidad no solo responde a un principio de justicia; también fortalece la calidad de la ciencia y la innovación. Equipos diversos generan mejores preguntas, incorporan perspectivas distintas y desarrollan soluciones más creativas y pertinentes para la sociedad.

Academia e industria: una alianza estratégica

La colaboración entre la academia y el sector productivo es clave para generar soluciones de alto impacto. ¿Qué iniciativas está desarrollando la Universidad de Santiago para fortalecer la vinculación con empresas e impulsar la innovación basada en investigación?

La Universidad de Santiago se caracteriza por una fuerte vocación pública y un estrecho vínculo con los sectores productivos. Nuestra fortaleza radica en combinar investigación de excelencia con una profunda comprensión de los desafíos que enfrenta la industria y el país.

Hoy estamos fortaleciendo ese vínculo mediante proyectos de I+D colaborativa, consorcios tecnológicos, prestación de servicios especializados, formación de capital humano avanzado en conjunto con empresas y el apoyo al emprendimiento de base científico-tecnológica.

Estas iniciativas permiten que el conocimiento generado en nuestros laboratorios se traduzca en soluciones concretas con impacto productivo y social.

Nuestro propósito es consolidar relaciones de largo plazo con el sector productivo, basadas en la confianza, la colaboración y la creación conjunta de valor, porque estamos convencidos de que la innovación surge cuando la ciencia y la industria trabajan como socios estratégicos.

Inteligencia artificial y transformación digital

La transformación digital, la inteligencia artificial y la sostenibilidad están redefiniendo el futuro de las industrias. ¿Cómo se está preparando la Universidad para responder a estos nuevos escenarios desde la investigación, la creación y la innovación?

La inteligencia artificial y la transformación digital están cambiando profundamente la manera en que investigamos, innovamos y formamos profesionales. En la Universidad de Santiago estamos abordando este desafío desde una perspectiva integral.

Por una parte, estamos impulsando la incorporación de competencias en inteligencia artificial y herramientas digitales en la formación de pre y postgrado, de manera que nuestros estudiantes e investigadores puedan utilizarlas de forma crítica y efectiva en sus respectivos ámbitos de desarrollo.

Paralelamente, estamos fortaleciendo nuestra infraestructura digital y las capacidades institucionales que permiten desarrollar investigación basada en datos y aprovechar las oportunidades que ofrecen estas nuevas tecnologías.

Al mismo tiempo, creemos que el avance tecnológico debe ir acompañado de una sólida formación en ética, uso responsable de la inteligencia artificial, protección de datos y transparencia.

La IA es una herramienta extraordinaria para acelerar el descubrimiento científico y la innovación, pero su desarrollo y aplicación deben estar guiados por principios que garanticen que sus beneficios lleguen a toda la sociedad.

En definitiva, nuestro desafío no es solo formar profesionales que sepan utilizar la inteligencia artificial, sino líderes capaces de comprender sus implicancias y de desarrollar soluciones tecnológicas con impacto, responsabilidad y sentido público.

Liderazgo femenino: abrir oportunidades

Como mujer que lidera una de las áreas estratégicas de la Universidad de Santiago, ¿qué aprendizajes han marcado su trayectoria profesional y qué mensaje entregaría a las nuevas generaciones de investigadoras y futuras líderes que buscan desarrollarse en el mundo científico y tecnológico?

He aprendido que el liderazgo no consiste en tener todas las respuestas, sino en construir equipos, generar confianza y abrir oportunidades para que otras personas puedan desarrollar su talento.

La ciencia y la innovación son, por esencia, esfuerzos colaborativos, y los mejores resultados se alcanzan cuando existe diversidad de miradas y un propósito compartido.

A las nuevas generaciones les diría que no limiten sus aspiraciones. La ciencia necesita personas curiosas, perseverantes y comprometidas con generar conocimiento que transforme la sociedad.

También les diría que busquen redes de colaboración, mentores y espacios donde puedan crecer, porque ninguna trayectoria se construye en solitario.

Finalmente, espero que cada vez deje de ser noticia que una mujer ocupe un cargo de liderazgo en ciencia o innovación. El verdadero éxito será que las futuras generaciones encuentren esos espacios abiertos de manera natural y puedan concentrarse en lo más importante: hacer buena ciencia y generar impacto para la sociedad.

Universidad e industria: una mirada hacia el futuro

¿Cuál es su visión sobre el papel que desempeñarán las universidades en la construcción de una industria más innovadora, sostenible e inclusiva durante la próxima década, y qué oportunidades identifica para que las mujeres sean protagonistas de esa transformación?

Las universidades serán actores fundamentales para el desarrollo del país, no solo porque generan conocimiento, sino porque forman el talento, desarrollan tecnologías y articulan la colaboración entre el Estado, la industria y la sociedad.

En un contexto de cambios acelerados, su principal desafío será anticipar los problemas del futuro y transformarlos en oportunidades de innovación con impacto económico, social y ambiental.

En ese proceso, la participación de las mujeres no es solo una cuestión de equidad, sino una condición para construir una innovación de mayor calidad y más representativa de las necesidades de la sociedad.

Necesitamos más mujeres liderando laboratorios, centros de investigación, emprendimientos tecnológicos y espacios de toma de decisiones, porque la diversidad fortalece la creatividad, mejora las soluciones y amplía el impacto de la ciencia y la tecnología.

Mi visión es una universidad cada vez más abierta, interdisciplinaria y conectada con su entorno, donde el conocimiento se transforme en desarrollo para el país y donde las nuevas generaciones —hombres y mujeres— encuentren las mismas oportunidades para liderar esa transformación.

Revista Mujeres Σ Industria Abril/Mayo 2026